sábado, 5 de noviembre de 2011

Como hacer una coreografía

La danza contemporanea, un problema sin resolver, Integración dancística para bailarines y grupos de danza independiente, Villanueva Eric, Gaceta, México, 1995, p39




C II El fondo en la danza F1


"[...]el espectáculo de la danza está encaminado a decir algo."


Y no sólo la danza aspira a esto, sino que, todas y cada una de las artes, buscan transmitir, mediante un lenguaje específico, un mensaje también específico.
Realizar una coreografía, en su definición más simple, es un ejercicio de montaje y adhesión congruente de elementos dancísticos y coreográficos. Desgraciadamente, en la actualidad, hay diversos grupos de personas que un daño terrioble a este ejercicio:
a)en primer lugar los jóvenes y adolescentes animosos de bailar y, que con la iniciativa tentadora, pero peligrosa de juntar los pasos más vistosos de sus "artistas" favoritos como Gaga, Spears, Jackson., olvidan por completo que una danza, desde que llegamos a la época moderna, es una estructuración lógica de los elementos antes mencionados con el propósito fundamental de comunicar un mensaje específico por medio de un lenguaje específico.
b)los aspirantes mediocres a artistas que creen que "su arte" no puede ser encajonada por una serie de reglas. Todos aquellos que olvidan que están utilizando un lenguaje específico con normas definidas y que no advierten al espectador incauto de que lo que verá no es, en la exactitud de la palabra, una danza sino una arvitraroedad del uso del movimiento para ver que puede captar quien asiste al espectáculo. El prblema con ellos se acabaría si advortieran en sus programas de mano que son experimentosarbitrarios que toman como base el lenguaje dancístico como pretrexto. Así el pesctador no se sentiría estafado, ultrajado, o peor aún, ignorante cuando el arbitrario o ignorante resulta ser el "creador".
c)Muy parecidos al anterior , para ellos es muy fácil decir -que el espectador entiende lo que quiera. -El verdadero artista sabe que quiere comunicar y como comunicarlo. Los individuso de este grupo son charlatanes o "wanna bees".
d)los que argumentan que la teoría no sirve para nada. A este grupo habría que aclararle, primeramente, que la teoría tiene fundamentos que se cumplen en una gran mayoría de las veces y, a veces, siempre; y en segundo lugar, que la teoría no sirve para salvar ninguna representación, sino para que la representación esté tan bien hecha de antemano que no requiera ser salvada de nada ni de nadie. Esto grupo abarca, desgraciadamente, tanto para la danza, como para el teatro y sus derivados como ópera, zarzuela, etc. 
e)los amateurs (porque me rehuso a llamarlos ejecutantes, creadores y, más aún, artistas) a los que no les importa el público ni la autocrítica. Para esto, me remito a una experiencia personal con una amiga que tenía, precisamente, estas características. Estudió danza del veintre aproximadamente seis u ocho meses y  tenía un cuerpo más silueteado que el común de las mujers en el Distrito Federal (ella es de Guerrero). Después de conocernos, entró a un taller de danza jazz (al que yo entré años después con el mismo maestro) . Yo quise suponer que era un entrenamiento muy complicado y rudo -más que el común, al menos-  y mi sopresa cuando decidí anotarme yo al taller fue que ella había desertado y al peguntarle las razones por las que lo había dejado fue que el entrenamiento era muy duro para ella, como si el maestro quisiera que fueramos bailarines de ballet. Mi sorpresa al seguir en ese taller fue descubrir que estaba pensado como cualquier otro y que su actividad física era la misma que la de todos los demás. Despúes le dije que como pensaba seguirse entrenando ella me respondió que con el cuerpo que tenía ya no lo necesitaba y que iba a seguir bailando. Le comenté que esa actitud a lo mejor la notaría el público y no le gustaría a lo que contestó algo que a la fecha no puedo olvidar de ella: -¡ay, y que! Ni modo que deje de bailar porque a los demás no les gusta lo que hago, yo bailo porque me gusta y, si no les gusta es problema de ellos. -Eso me dejó pensando y no pude evitar contestarle, que le pedía de favor, si me consideraba su amigo, que nunca me invitara a sus presentaciones, porque esa mentalidad me hacía saber como iba a ser el resultado de lo que iba a ver en sus danzas: mediocridad, y que estaba en total desacuerdo con su actitud, porque jamás pagaría por verla bailar algo que sólo es digno de mostrar en los quince años de su primita o en el cumpleaños de su abuelita (y tal vez ni eso). Por supuesto, despu´pes de eso, me dejó de hablar durante un año y medio.

No hay comentarios:

Publicar un comentario